Chicago, un ciudad que nunca duerme, sigue trabajando para renovar sus escuelas. Una decisión reciente del Consejo de Educación de la Ciudad (CPS) podría ser el impulso que necesita algunos de los edificios abandonados en la comunidad latina.
En el pasado mayo, el CPS se licitó a 14 propiedades vacías que han estado sin uso desde su cierre en 2013. Después de dos meses de espera, cinco nuevos compradores se han identificado para convertir estos edificios en centros comunitarios y vivienda asequible.
La organización sin fines de lucro Breakaway Community Development ha encontrado un nuevo hogar para sus sesiones de entrenamiento atlético en el edificio que solía albergar la Escuela Primaria Armstrong. Este proyecto es una gran noticia para los jóvenes atletas del vecindario de Austin, quienes pueden ahora acceder a instalaciones modernas y bien equipadas.
El costo total estimado del proyecto es de $12.5 millones, de los cuales $2.25 millones ya han sido asegurados. La organización sin fines de lucio espera ofrecer espacios donde los niños puedan aprender habilidades en campos como la narración de deportes, fotografía y arbitraje deportivo.
El deporte puede ser una herramienta poderosa para el desarrollo de los jóvenes, pero a menudo está fuera del alcance de muchos. Con este proyecto, Breakaway busca cambiar esa realidad.
La junta de educación de Chicago ha aprobado la venta de dos edificios abandonados en la comunidad latina para convertirlos en vivienda asequible y un centro comunitario que ofrecería cuidado infantil y programas para jóvenes. El distrito se licitó estos edificios en 2017, pero los proyectos nunca se concretaron.
El proyecto de Breakaway es solo otro paso en la lucha por renovar las escuelas públicas de Chicago. Sin embargo, esta decisión demuestra que el distrito está trabajando para encontrar soluciones a estos problemas y brindar oportunidades a sus jóvenes.
La ciudad de Chicago sigue creciendo y evolucionando, pero también sigue enfrentando desafíos en su sistema educativo. Con proyectos como este, la esperanza es que los jóvenes puedan tener acceso a las herramientas y recursos necesarios para su éxito.
En el pasado mayo, el CPS se licitó a 14 propiedades vacías que han estado sin uso desde su cierre en 2013. Después de dos meses de espera, cinco nuevos compradores se han identificado para convertir estos edificios en centros comunitarios y vivienda asequible.
La organización sin fines de lucro Breakaway Community Development ha encontrado un nuevo hogar para sus sesiones de entrenamiento atlético en el edificio que solía albergar la Escuela Primaria Armstrong. Este proyecto es una gran noticia para los jóvenes atletas del vecindario de Austin, quienes pueden ahora acceder a instalaciones modernas y bien equipadas.
El costo total estimado del proyecto es de $12.5 millones, de los cuales $2.25 millones ya han sido asegurados. La organización sin fines de lucio espera ofrecer espacios donde los niños puedan aprender habilidades en campos como la narración de deportes, fotografía y arbitraje deportivo.
El deporte puede ser una herramienta poderosa para el desarrollo de los jóvenes, pero a menudo está fuera del alcance de muchos. Con este proyecto, Breakaway busca cambiar esa realidad.
La junta de educación de Chicago ha aprobado la venta de dos edificios abandonados en la comunidad latina para convertirlos en vivienda asequible y un centro comunitario que ofrecería cuidado infantil y programas para jóvenes. El distrito se licitó estos edificios en 2017, pero los proyectos nunca se concretaron.
El proyecto de Breakaway es solo otro paso en la lucha por renovar las escuelas públicas de Chicago. Sin embargo, esta decisión demuestra que el distrito está trabajando para encontrar soluciones a estos problemas y brindar oportunidades a sus jóvenes.
La ciudad de Chicago sigue creciendo y evolucionando, pero también sigue enfrentando desafíos en su sistema educativo. Con proyectos como este, la esperanza es que los jóvenes puedan tener acceso a las herramientas y recursos necesarios para su éxito.